Como diferenciar entre el vértigo y mareo cervicogénico

Ryan y Cope describieron la CGD por primera vez como «vértigo cervical» en 1955 (1), y en ocasiones se ha considerado un diagnóstico controvertido. La condición también se ha denominado vértigo propioceptivo, vértigo cervicogénico y mareo cervical; sin embargo, dado que el vértigo verdadero rara vez es un síntoma observado en personas con CGD, en la actualidad se denomina mareo cervicogénico.

El mareo cervicogénico se caracteriza por la presencia de desequilibrio, inestabilidad, desorientación, dolor de cuello, rango de movimiento cervical limitado (ROM), y puede estar acompañado por un dolor de cabeza. La columna cervical puede considerarse la causa del mareo cuando se excluyen todas las otras causas potenciales de mareo. Para ser considerado CGD, el mareo debe estar estrechamente relacionado con los cambios en la posición de la columna cervical o el movimiento de la articulación cervical. Aunque la etiología sigue siendo desconocida, muchos casos de CGD se han diagnosticado después de una lesión por latigazo o se han asociado con disfunciones inflamatorias, degenerativas o mecánicas de la columna cervical.

Lo que causa los síntomas de desequilibrio, inestabilidad y desorientación no se entiende completamente. Algunos han sugerido la presencia de insumos propioceptivos cervicales defectuosos como factor contribuyente. Ha sido propuesto que una interrupción de las señales aferentes normales de los propioceptores cervicales superiores al núcleo vestibular da lugar a una representación inexacta de la orientación de cabeza y cuello en el espacio. Otra causa posible de estas señales anormales aferentes es el dolor.

En la actualidad, la CGD es un diagnóstico de exclusión.

Existe un diagnóstico de exclusión en situaciones en las que ninguna prueba individual es capaz de diagnosticar la condición, y el diagnóstico no puede verificarse por resultados, imágenes, valores de laboratorio o signos y / o síntomas únicos. Los diagnósticos de exclusión son desafiantes para los profesionales de la salud porque requieren altos niveles de habilidad clínica y una sólida comprensión de la secuencia de las pruebas y medidas adecuadas necesarias para descartar o descartar diagnósticos competitivos. Hay muchas causas de mareos, que incluyen numerosos medicamentos y una gran variedad de problemas vestibulares, cardiovasculares, metabólicos, neurológicos, psicológicos y de visión. Por lo tanto, un proceso completo y gradual para excluir los diagnósticos con presentación de síntomas similar a la CGD sería una herramienta clínicamente útil para el diagnóstico diferencial de la CGD.

Por contrapartida el síntoma denominado como vértigo (2) o vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) se diferencia del CGD por su sintomatología. El vértigo es una sensación desagradable de mareo con sensación giratoria, asociada al movimiento general del cuerpo que sigue un patrón de aumento y descenso del síntoma y suele ir asociada a una sensación de nausea. El paciente tiene la necesidad de quedarse quieto. Es un síntoma provocado por una afección vestibular, debido a que el sistema otolítico (que es el encargado de enviar a sistema nervioso central la información de posición corporal) tiene una disfunción, habitualmente que un otolito queda móvil en los canales semicirculares del sistema vestibular i crean movimientos centrípetos o centrífugos de aceleración y deceleración del líquido interno del sistema, por este motivo en parar el movimiento poco a poco va disminuyendo la sensación de vértigo.

Las causas por las que aparece este síntoma son variadas, desde un traumatismo a una degeneración del sistema, y con las técnicas de diagnóstico y tratamiento específico son de fácil y rápida resolución. Es muy importante una rápida intervención en estos casos para evitar que el paciente empiece a hacer adaptaciones en el resto de los sistemas, como el sistema propioceptivo o visual, creando dependencias que serán más difíciles de resolver.

Las grandes diferencias entre los dos tipos de mareo son los síntomas de los dos de manera que el terapeuta deberá realizar un buen diagnóstico diferencial y una buena anamnesis del paciente.

Será importante remarcar que en muchos casos en los que no ha habido una rápida intervención en los pacientes con VPPB, habrán adaptaciones del sistema para intentar paliar y controlar la sensación tan desagradable, y una de las adaptaciones posibles vendrá dada por sistema propioceptivo, como el organismo quiere mantener la cabeza quieta, dado que es donde se siente el movimiento rotatorio, es posible que aparezca espasmo o contractura cervical, pero en este caso esta no será la causa del vértigo. De aquí vienen en muchos casos las confusiones diagnosticas en estos dos síndromes. Es importante remarcar que, en todo caso, lo más importante será ver las diferencias de sintomatología de los dos síndromes para poder ofrecer a los pacientes la mejor resolución a su problema.

 

(1) Experimentally induced deep cervical muscle pain disorts head on trunk orientation; Malmström Eva-Mal, Fransson Per-Anders, Magnusson Máns; ed springer, 2013.

(2) How to diagnose cervicogenic dizziness; Alexander S. Reiley, Frank M. Victory, Sarah E. Funderburg, Rachel A. Cesario and Richard A. Clendaniel; Archies of phisiotherapy, 2017

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